Ucrania no «secuestra» a sus propios niños, sino que evacua a los grupos de civiles más vulnerables de las zonas peligrosas de acuerdo con el Derecho internacional y las leyes de la guerra.
La decisión de evacuar a una parte de la población del distrito de Kupiansk, en la región de Járkiv, se tomó en relación con el aumento de los bombardeos de infraestructuras y civiles por parte del agresor ruso: las tropas rusas intentan atacar los asentamientos de esta zona con todo tipo de armas. Según la Fiscalía de la región de Járkiv, en las dos últimas semanas (del 1 al 16 de agosto), los ocupantes rusos han herido a 27 residentes del distrito de Kupiansk durante los bombardeos, entre ellos a cuatro agentes del orden y socorristas que llegaron al lugar del bombardeo para retirar los escombros, así como a un niño. Siete civiles han muerto en ataques rusos, y esto sólo en las dos primeras semanas de agosto. Por ello, las autoridades locales anunciaron la evacuación de la zona.
Actualmente, la evacuación en la región de Járkiv es obligatoria, no forzosa. Si un residente local no está dispuesto a abandonar su casa, no se le obligará a marcharse. El algoritmo de la evacuación obligatoria estipula que si una persona se niega a marcharse, debe firmar una declaración oficial en la que afirme que «asume toda la responsabilidad de permanecer en la zona donde se están produciendo hostilidades activas o que son peligrosas», explicó Andriy Besiedin, jefe de la administración militar de la ciudad de Kupiansk, en un comentario a Radio Svoboda.
Asimismo, las autoridades locales están considerando la opción de la evacuación obligatoria de menores debido a los bombardeos rusos, que tienen lugar varias veces al día. Si se toma esta decisión, los padres u otros representantes legales del menor no podrán negarse a la evacuación obligatoria: toda la familia será llevada a un lugar seguro de manera forzosa.
Se hace hincapié en que, en cualquier caso, los niños serán evacuados exclusivamente acompañados de sus padres o tutores; no se menciona el “secuestro de los niños de sus familias”. Los niños, acompañados de sus padres o tutores, son transportados en convoyes organizados, y las familias evacuadas reciben alojamiento gratuito en Járkiv o en regiones occidentales más seguras, así como las garantías sociales, la ayuda humanitaria y el apoyo psicológico.
Cabe destacar que la evacuación se realiza en estrecha colaboración con defensores de los DDHH y organizaciones internacionales, por ejemplo, con la ayuda de voluntarios de la Cruz Roja. Todo el proceso de evacuación se realiza abiertamente bajo la supervisión de decenas de observadores ucranianos e internacionales. Con lo cual, las declaraciones rusas sobre los míticos “secuestros” por parte de Ucrania de sus propios ciudadanos son una falsificación cínica de la propaganda del Kremlin.
Es Rusia quien está implicada en el secuestro masivo de niños ucranianos: es un hecho constatado por la comunidad internacional. En junio de 2023, las Naciones Unidas incluyeron a Rusia en la lista de países que violan los derechos de los niños. En el contexto de la invasión rusa de Ucrania, la ONU confirmó 2.334 violaciones graves contra 1.482 niños. El 17 de marzo de 2023, la Corte Penal Internacional (CPI) dictó órdenes de detención contra el presidente Putin y la «defensora del pueblo de los niños» de Rusia, Lvova-Belova. La CPI declaró que el tribunal tiene pruebas convincentes de que Putin y Lvova-Belova son responsables del secuestro y la deportación ilegal de niños ucranianos de las zonas temporalmente ocupadas de Ucrania.
Además, la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre la guerra de Ucrania, respaldada por la ONU, no sólo descubrió numerosos hechos documentados de deportación rusa de niños ucranianos, sino también una serie de crímenes de guerra cometidos por Rusia contra ucranianos menores de edad.